martes, 23 de junio de 2015

MANUEL MOLINA, MÚSICA, VIDA Y COLOR DE UN SOÑADOR



Tiempo ha pasado desde que no dejo caer la pluma -dedos sobre el teclado- por este pequeño e íntimo blog de memorias, vivencias, opiniones y cositas muy mías.
Me jode que haya sido una noticia tan triste la que me haga escribir en este blog por primera vez en el 2015 pero llevo más de un mes dándole vueltas a la cabeza y no puedo, ni debo, ni quiero dejar de hacerlo porque así es como lo siento.
 Este es mi humilde homenaje a un gran guitarrista, cantaor, compositor, poeta, persona…en definitiva MÚSICO: Manuel Molina, único y singular.
“…Yo vengo a darte los recuerdos de un hombre que conocí, vive, vive pero siempre vive acordándose de ti….”


Manuel Molina nació en Ceuta (1948) pero pasó su niñez en Cádiz y más tarde casi toda su vida hasta su muerte (2015) en el barrio de Triana (Sevilla)
 Que nadie vaya a llorar, que nadie vaya a llorar, el día que yo me muera. Es más hermoso cantar, aunque se cante con pena
He visitado Sevilla tres veces en mi vida y qué puedo deciros a parte de que me robó el corazón pero lo que más lo hizo fue el barrio de Triana, me sentía como en casa. Cada una de las veces que llegaba a su fin la calle San Jacinto y que cruzaba el Puente de Triana sólo pensaba que llegando a Sevilla centro me convertía  un poco más en “extranjera”, en poco días ya me sentía trianera.
 "Hay en Sevilla un tesoro que guarda mi corazón / La Giralda, la plazuela, mis amigos y El Tardón"


En 1971, el productor Ricardo Pachón, que tenía metido en la cabeza el disco que había grabado Sabicas con el guitarrista  americano Joe Beck, le prometió a un joven Manuel Molina librarse de la mili si se unía al grupo underground  de rock  Smash. De esta formación salieron varios temas de fusión que son tenidos como el germen de lo que sería posteriormente el rock andaluz. Los más conocidos son  El Garrotín, El blues de la Alameda, Ni recuerdo, ni olvido y  Tangos de Retama. Recomiendo el  fantástico documental Underground, la ciudad del arcoiris (Gervasio Iglesias, 2003) donde se cuenta la historia del grupo entre otras cosas muy interesantes que no hay que perderse.

  
El cantaor, guitarrista y compositor cambia su trayectoria musical tras su unión, sentimental y artística, con la cantaora Lole Montoya. Y en 1975 sale a la luz Nuevo día, un disco de flamenco de altísimas ventas y que lleva a la pareja a lo más alto del éxito. A este disco le  seguirían muchos más, entre ellos: Pasaje del Agua (1976), Lole y Manuel (1977) y Al alba con alegría (1978) y otros hasta mediados de los 80 ya que la pareja se rompe sentimental y profesionalmente. El dúo tiene un reencuentro y en 1994 sale a la venta el disco Alba Molina al que le sucede un directo Una voz y una guitarra que pone fin a su carrera conjunta.
Manuel lo intentaría en solitario en 1999 con La Calle del beso, una grabación que contó con la coproducción y arreglos de Antonio Rodríguez 'Smash' y con la colaboración de su hija, Alba Molina, un disco con poca repercusión pero único al igual que su autor.


Manuel Molina lo fue y lo hizo todo., fundió el flamenco con el rock, con la música árabe, la clásica….sus canciones sonaron en diferentes bandas sonoras como Flamenco de Carlos Saura, Todo es mentira de Álvaro Fernández Armero y Kill Bill de Quentin Tarantino
He crecido con su música y también forma parte de mi banda sonora más íntima y particular, tus canciones siempre me acompañarán a todo color y tu imagen abrazando la guitarra no la olvido.
Tuve un sueño marinero cuando me monté en tu barca….” Y seguiré soñando con tu música, con tu poesía.
Manué, en Sanlúcar te espera la mar inmensa…descansa en paz.