miércoles, 29 de agosto de 2012

TRUE LOVE/TRUE CHEAT ¿AMOR O ENGAÑO?


Hace un par de días terminé de ver True Love, una miniserie de la BBC de tan sólo cinco capítulos y sobre la que ya comenté el primer capítulo en otro post, en concreto aquí:
Ya cuando terminé de ver el primer capitulo quedé totalmente prendada; y debo decir que el resto de capítulos no tienen nada que envidiar al piloto y eso que me pareció espléndido, pero con el visionado de cada episodio me quedo con la sensación de que ese es el que más me ha gustado.
True Love muestra, relata historias de amor distintas entre sí, relaciones de pareja, así sin más. El tema es… por qué me gusta tanto, por qué me parece una serie extraordinaria, por qué decido escribir algo sobre ella. Es fácil, porque muestra cinco tipos de relaciones de pareja en las que cualquiera podría verse reflejado, en las actitudes, las respuestas, las preguntas, los reproches, las declaraciones de amor, las mentiras, las inseguridades, los miedos, las miserias, las alegrías; en definitiva, relaciones reales.


Además de las relaciones de pareja como tema principal en todos los episodios hay dos cosas que tienen en común todos los episodios de esta miniserie: la falta de comunicación y la canción What the world needs now is love
Capítulo uno
Ya está comentado en el link de arriba
Capítulo dos
Paul y Michelle son un matrimonio joven que han sido padres recientemente. Deberían estar felices, pero no lo están.
Paul está aburrido de la relación, la monotonía del día a día, la falta de afecto por parte de su mujer y ella está cansada de la misma monotonía diaria, de estar todo el día  atendiendo al bebé,  la casa, etc. 
Paul conoce a otra mujer por la que se siente atraído y que parece que le puede dar todo lo que echa en falta o no tiene con su mujer.
¿Es el engaño, la infidelidad la salida más fácil? A lo mejor Paul debería intentar ser feliz con otra persona que no sea Michelle o a lo mejor es un egoísta por no apoyar a su mujer que está todo el día esperándole y cuidando del hijo de ambos aunque no le demuestra ni un poco de afecto. No lo sé todos los puntos de vista son aceptables, quizás Michelle sólo le ha dejado ir.
Capítulo tres
Holly es una profesora de instituto de treinta tantos años que mantiene una relación sentimental no muy satisfactoria con un tipo que desde luego no parece darle todo lo que ella espera de una relación. Entretanto empieza a tener contacto con una de sus alumnas de dieciséis años y rápidamente empiezan a sentirse atraídas mutuamente.
Es tan complicado frenar los deseos y los instintos cuando te enamoras, incluso aunque sepas que no debes, aunque no esté bien “visto” para algunas personas. ¿Serán capaces Holly y Karen de mitigar y ahogar esos sentimientos? Tenéis que verlo, pero yo siempre he apostado por la gente valiente que lucha por lo que quiere y por lo que desea, pero no todo el mundo es lo suficientemente valiente para decir: aquí estoy yo y esto es lo que hay, a quien yo quiero.


Capítulo cuatro
Sandra es una mujer de mediana edad atrapada en un matrimonio donde la falta de comunicación por parte de su marido hacía ella es total. La falta de atención, de cuidar a la pareja, de ser compañeros, de lo que es compartir una vida al fin y al cabo.
Casualmente Sandra conoce a un hombre de origen turco y habrá que ver si será ella capaz de vivir una pasión turca, volver a tener la sensación de ser amada, comprendida y sobre todo qué hará su marido que hasta entonces la veía como poco más que un mueble de la casa, cuando se dé cuenta de que su mujer es follable a los ojos de otros, ¿reaccionará?
Capítulo cinco
Adrian es un padre divorciado que ha comenzado una relación con una mujer por internet, su amigo y su hija no le entienden, pero el está enamorado y no le importa lo que opinen los demás, sólo quiere encontrarse con ella y que la historia funcione, otra oportunidad de ser feliz. Puede que la relación sea un fake o puede que no, lo que es seguro es que no será fácil porque Adrian encontrará algún que otro obstáculo más aparte de la incredulidad de la gente respecto de las relaciones por internet.

En estas cinco historias de amor hay mentiras, engaños y dolor, realmente ¿lo deberíamos llamar amor o es una mentira? Puedes llamarlo como quieras, pero siempre merece la pena. All you need is love!
Y tú ¿crees en el amor? Descúbrelo.



miércoles, 1 de agosto de 2012

LIKE A HURRICANE


Ya había pasado casi un año desde que Pablo y yo nos vimos por última vez, no es que estuviera obsesionada ni nada. En concreto: diez meses y veintiún días. Había pensado mucho en él durante este tiempo, de hecho no había vuelto a estar con nadie más. Y no tenía ni la más remota idea de que volvería a encontrarme con él. David sí lo sabía, pero me lo ocultó hasta el último momento.
Un viernes como otro cualquiera volví a salir con mis compañeros de trabajo, hicimos el mismo recorrido de siempre unas cañas en Castell donde recogimos a Héctor y luego al Crew. Ese viernes era más tarde que otras veces y el local ya tenía mucho ambiente.
                Acabábamos de entrar y David se acercó a mí, me paró para que no siguiéramos avanzando
                 - ¿Qué pasa?- le pregunté a David 
                          - Verás, es que… 
                           -¿Qué?- le apremié
                 - Te he ocultado una cosilla-me respondió David finalmente. 
                           -¿Qué pasa, qué cosilla es esa?-le volví a preguntar sin ganas.
   Hubo un silencio. David me miró, no sabía cómo decírmelo. Ahora sí que me estaba intrigando.                 - Pablo está aquí-respondió finalmente            
   -No es verdad, esto es una broma de mal gusto-le dije yo
             -  Que no es broma ¡joder!, seguro que está en la barra. Me llamó para quedar ayer. Bueno… en realidad quería saber cómo estabas y verte, así que le dije que estaríamos aquí como cada viernes. 
                        -¿Y cómo le dijiste que estaba? 
                         - Le mentí-dijo David
               - ¿Dijiste que estaba mal? 
                        -No. Le dije que estabas genial. 
                        - Ah. bien-solté yo mientras le miraba sorprendida 
                       - ¿Te crees que nos sabemos que no estás bien?-me preguntó David. 
                        - Pero si yo estoy bien, no sé de lo que me hablas.
 - Por favor Sonia, no me trates como a un gilipollas que no te conoce. Hace dos años que no te reconozco, no eres ni la sombra de la chica divertida que yo conocí. Está claro que te dejó bien jodida.
  Bajé la mirada, ya no me quedaba nada que ocultar, sólo ganas de gritar.
  David me había pillado. Lo que me acababa de decir era la pura verdad. Hacía mucho que el Sol no brillaba para mí. Desde que dejé de mirar sus ojos todo perdió sentido. Durante este tiempo me había dedicado a fingir, sobre todo con la gente menos cercana y a veces con los más íntimos también.  No había pasado ni un día en que no pensara en él, ni tampoco sin que me arrepintiera de la noche que me encontré con Javi y lo jodí todo, cuando levanté esa pared entre nosotros, tan difícil ahora de derrumbar. Aunque siempre me digo, para quitarme culpa que yo creía que él no iba a volver, lo daba todo por perdido.
   Pero esto es ahora, el presente. No sabía qué iba a decirle y lo peor de todo, tampoco sabía qué me iba  a decir él.


   Avancé hasta la barra del bar detrás de David.
   El mismo lugar, la misma barra donde nos conocimos casi tres años atrás. Me parecía que había sido ayer cuando me acerqué a él por primera vez porque estaba tan nerviosa como en aquella ocasión o más.
       Le vi de refilón mientras me escondía detrás de David, volver a verle, esa escena que había imaginado tantas veces en mi cabeza.
-                        - Hola-saludé a Pablo
           Se había cortado el pelo. Lo seguía teniendo largo pero bastante más corto que como solía llevarlo, aunque seguía estando igual de guapo que antes o quizás más aún. 
                       - Hola-me saludó Pablo mirándome a los ojos como solo él sabía mirarme.                                     
             -Hola-le respondí. 
                       - Mira… yo… lo siento, siento la forma en que me marché, las cosas que te dije…
        Ya no fui capaz de contestarle más, solamente le miraba porque no creía que volvería a verle otra vez.
        Como no le contestaba Pablo añadió:
 -Haré lo que sea para que me perdones nena. No importa lo que sea. Además… siempre puedo hacerme cantante de Rock N´Roll.
 No dije nada más.
 Nos reímos al unísono.
 - Nena, you are like a hurricane
  Nos quedamos mirando el uno al otro, como si estuviésemos completamente solos, en una burbuja de la que nadie podía sacarnos, en la que nadie podía ser capaz de entrar. Nos besamos, larga y profundamente, como si nos besáramos por primera vez, como si quisieras que esos fueran los labios que te besaran hasta en el último aliento. La misma sensación otra vez: la llave que encaja perfectamente en su cerradura.
  Empezamos a sonreír, seguía volviéndome loca esa sonrisa suya.  Acabamos riéndonos. Nos conocíamos muy bien, teníamos esa clase de complicidad tan difícil de conseguir, no se construye, no la puedes buscar  porque la tienes o no la tienes. Y nosotros siempre la tuvimos.
  No sabía exactamente lo que iba a  pasar con nosotros, pero lo que sí sabía es que donde hubo fuego siempre queda el rescoldo y a ese  rescoldo era al que pensaba agarrarme,  aunque quemara, aunque doliera, costase lo que costase.