martes, 22 de septiembre de 2020

AZUL

 

Azul… me atrapa el mar en un sueño

ingobernable en mi rostro.

Me lleva y me dejo llevar

hasta su profunda sobriedad…

Despierto con el temor,

aún húmedo en los ojos,

y bañados de sal…

La convicción latente

que a esta abstinencia

sólo la curan tus besos,

el café, tus libros y mis poemas por la mañana.

De esta impotencia transitoria,

que ni nos va ni nos deja vivir en paz,

sólo la salvan tus manos, mis caricias

que te hable, que me hables

que me deje llevar…

Azul… me atrapa el mar en un sueño