Hay
costumbres que no se terminan de perder por muchos años que pasen; en esta
mañana post concierto he abierto de nuevo el Word, algo más de cuatro años sin
escribir, siempre me gustó hacerlo así en lugar de teclear directamente en la
web. No sé, manías.
Domingo noche era día trece, con lo que me gusta a mi ese número, y tuve de nuevo una cita con Auerbach y Carney, habían pasado casi catorce años pero la química seguía intacta, volví a gritar, saltar, cantar, llorar, vibrar…y me transportaron de nuevo a un bar de Akron con sabor a sur en el que me sacaban a bailar y cada uno bebía lo que le gustaba pero servido siempre en vaso corto.
El dúo iniciaba
su concierto de la gira Peaches pasadas la nueve de la noche en Madrid
con I got mine, Fever y Gold on the Ceiling, un
buen trío de temas pertenecientes el primero y tercero al Brothers y el
segundo al álbum Turn Blue, a estos les siguió la primera versión de la
noche Have Love Will Travel que popularizaron los Sonics. A lo
largo del concierto sonarían también Where there´s smoke there´s fire
que han grabado en su último disco Peaches y I Wanna be your dog de los
Stooges que no sólo fue una gran sorpresa para mí y que sonó brutal.
Just
couldn´t tie me down, Next Girl. Lo/Hi junto a Everylasting
light cantada en falsete y Howlin´for you que son dos temarracos increíbles;
no se me puede pasar contar lo bien que cantó Dan, estuvo fantástico. A estos
le siguieron Wild child, Weight of love, Tighten up y She´s
long gone.
Tras un
pequeño descanso los de Ohio volvieron al escenario para tocar los bises y
temas que échabamos de menos como la maravillosa y desgarradora Little Black
Submarines.
Oh, can it be?
The voices calling me
They get lost and out of time
I should've seen it glow
But everybody knows
That a broken heart is blind
A veces
los corazones rotos necesitamos un “Lonely Boy” para tener el pack completo
y ese fue el tema con el que Dan y Patrick finalizaron su show con un público
de Madrid absolutamente volcado con ellos después de casi veinte temas en directo.
Ciertamente
y quitando los temas posteriores a El Camino, el repertorio no ha
cambiado mucho en estos años pero sí la forma de tocarlos, sonaban distintos,
alguna vez incluso tardaba en reconocer el tema y yo les he escuchado mucho,
casi todos eran como nuevas versiones. Me gustó muchísimo el concierto, fue una
noche para reconciliar ciertos sentimientos y que además me ha vuelto a traer
aquí después de tanto tiempo…
En cuanto
salí a la profunda oscuridad de la noche sólo tenía dos cosas en mente: volver
a casa y escribir de nuevo…y bueno a Paul Newman también, no voy a engañar con
esto a nadie.
Enlace a la crónica del anterior concierto https://tinasheartshapedboxes.blogspot.com/search?q=black+keys



