domingo, 14 de noviembre de 2021

GRAZIE TINA

Por mis aficiones he presenciado y participado en varias presentaciones y eventos de un variado número de productos y servicios culturales, por invitación y alguno propio. Lo que manda el protocolo en estos casos si es posible, es, a parte de la presentación y la intervención del autor o autores, las correspondientes loas a éstos y a su producción. 

Diez años solo se cumplen 7-8-9 veces a lo largo de la vida, y por tanto manda el protocolo. 

Lo que empezó en un día gris de noviembre con unos comentarios subidos de tono ante una imagen de Lukas Matsson, si, ese de Succession, ha ido evolucionando a lo largo de estos últimos diez años, ni más ni menos que una década, en un refugio en el que Tina no esconde sus sentimientos, unas veces encontrados otros no, mostrando, en prosa y en verso, lo que opina de literatura, fotografía, cine y series, y, sobre todo de la música, siempre presente la música en ella. Y no solo en el blog, sino también en las redes con ese temita diario que acompaña a ese “buenos días a tutti” que leo y escucho todos los días con un café en las manos y que de entrada alegra el día; o comentado álbumes o LPs, qué bien suenan estas palabras, en #FFVinilo. Y no solo abraza el rock, sino que también el pop, el blues, rhythm and blues, el soul o alguna que otra u otro solista “moñas” (para mi gusto claro) tienen cabida en esta cajita “roja” –de este color la veo yo- que forma del corazón de Tina.

Y le toca a Tina, a Tina Jara. Podemos opinar de lo que escribe, de lo que comenta, de lo que escucha y con ello cada uno podemos hacer un perfil totalmente subjetivo de ella, claro. Es una persona que irradia luz, buen rollo, simpática, amiga de sus amigos, una personalidad a veces frágil a veces fuerte –quién no la tiene así-, en fin, la gran tía que todos querríamos tener cerca. 

Por suerte, Tina decidió, como con su corazón, no esconder su rostro tras un avatar, lo que me permitió reconocerla en una noche, también de un día gris de noviembre, de cervezas y rock and roll, lugar donde todos hemos hecho buenas migas. El encuentro fue leve, rápido y atropellado. Un chocar de vasos, hola tú eres… y tú…. ¿que tal?, qué coincidencia, qué bien conocernos, me gusta lo que escuchas, me gusta lo que escribes, pues hay que volver a quedar más tranquilamente en algún bar, pues si, una foto… Un placer haberte conocido personalmente Tina. 




Y llego la pandemia, la puta pandemia, y lo jodió casi todo… 

Pero todo pasa, como pasan los años, como pasan diez años, con lo cual Tina te pedimos que vuelvas a darle vidilla a “tinasheartshapedboxes” y que no dejes nunca de ponernos un temita con esos buenos días a tutti.

Por mi parte, poco más. Me alegra que hayas contado conmigo para esta fecha tan señalada para ti y recordarte que tenemos pendiente una cita, como canta quién tu ya sabes, para volver a encontrarnos, hablar, bailar, beber…




1 comentario:

  1. ¡Paco, tú y yo tenemos una cita que espero no se haga esperar mucho! Qué grande fue encontrarnos aquella noche (yo con mucho Rock and Roll encima jejejeje) Me encantó poder saludaros y será mejor cuando podamos repetir. Mil gracias, Paco por estas palabras tan bonitas.

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